• Fecha: Nov 12, 2012
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  • En un informe, la Policía Federal en México reconoce que hay poca eficiencia en las condenas;las leyes no avanzan al ritmo de la tecnología
Niño con Commodore 64 (1984) / Foto: Michael Surran

Niño con Commodore 64 (1984) / Foto: Michael Surran

Aún sin salir de casa, hoy los menores de edad tienen mil 250 veces más posibilidades de ser víctimas de un delito que hace seis años. Ello, debido a que las denuncias por delitos cibernéticos contra niños y adolescentes han tenido un aumento exponencial, al pasar de 86 casos en 2006 a mil 158 en 2011, lo que representa un incremento acumulado de mil 250 por ciento.

El canal es la red de Internet. Los agresores, los cibernautas que buscan a los más jóvenes para cometer uno de los 15 ciberilícitos identificados, algunos tan nuevos que la autoridad poco ha podido hacer para perseguirlos y castigarlos: sexting, sextorsión, grooming, ciberbullying, pornografía infantil, trata de personas, lenocinio, turismo sexual, pedofilia, amenazas, acoso y difamación, son algunos de ellos.

Así lo reconoce un análisis elaborado en octubre por la División Científica de la Policía Federal, en el que acepta que la autoridad no ha dado los resultados esperados.

Ello porque a la fecha sólo se han realizado 16 operativos, 14 cateos y se han detenido a 10 personas. De ese total sólo dos han recibido una sentencia condenatoria.

Una de las causas, agrega el informe, es que lo reciente de estos ilícitos ha impedido a legisladores en México incluir algunos tipos penales para proteger a 15 millones de cibernáutas menores de 18 años, como ya ocurrió en países de América y Europa.

En el análisis destaca que un fenómeno detectado actualmente es que los agresores sexuales de infantes son cada vez más jóvenes, lo que “podría deberse a factores como el creciente impacto de Internet en el sector joven de la población”.

En la comisión de estos actos se han identificado nuevas y sofisticadas tecnologías, que hacen más complejas las indagatorias.

Así por ejemplo, los responsables usan dispositivos móviles con conectividad a Internet, con puntos de acceso compartido por múltiples usuarios; distribución de material de pornografía infantil en redes P2P, que permite la transmisión masiva de contenidos, en forma fácil y rápida.

También utilizan programas que permiten navegar de manera anónima en la red, al ocultar o camuflar el origen de las conexiones. A partir de casos recibidos, y como resultado del análisis a direcciones IP involucradas en los ilícitos, se descubrió que la mayor incidencia ocurre los domingos, a las 18:00 horas y en el mes de agosto.

El marco legal está rebasado, dice la PF

El marco legal disponible para la sanción de ilícitos en medios electrónicos y cibernéticos, está rebasada por la constante evolución de la tecnología para llevarlos a la práctica, reconoció en un estudio la Policía Federal.

“La Policía Federal está técnicamente dotada para la prevención, investigación y persecución de conductas ilícitas que atentan contra la niñez, a través de medios electrónicos, cibernéticos o tecnológicos. Sin embargo, el marco legal disponible para la sanción de este tipo de prácticas se ha visto rebasado por la constante evolución de estas modalidades delictivas”, indica el documento.

Destaca que derivado de ello, la PF trabaja con legisladores en la elaboración de nuevas figuras legales relativas a la competencia en la investigación y procesamiento de los delitos y tipificación de la conducta de posesión de pornografía infantil como delito.


Fuente: La Razón
La Razón

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